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ZONA DE MÉDICOS


Dr. Felipe Court
Pasión por la náutica

Mientras estudiaba medicina, descubrió que la navegación a vela era “la horma de su zapato”. Dos pasiones que se complementan al 100%, pues en ninguna se puede llegar a puerto si no hay un trabajo en equipo. Qué hay detrás del Dr. Felipe Court, médico cirujano de Clínica Tabancura.

Su índole profesional

El Dr. Felipe Court no tiene familiares médicos, pero sí una gran vocación de servicio, desde muy pequeño. Por eso, cuando llegó el momento, decidió estudiar medicina. Ejerció por más de 20 años en el Hospital Parroquial de San Bernardo, colaborando activamente en su desarrollo hasta convertirlo en el actual campo clínico para la formación de médicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de los Andes, donde actualmente es Profesor Auxiliar de la Facultad de Medicina.

Además, trabaja en Clínica Tabancura: realiza Cirugía Digestiva Alta, y es especialista en enfermedades benignas y tumorales del esófago, estómago y patología bilio-pancreática. Para él, “un buen médico debe tener, ante todo, una gran vocación de servicio, lo que muchas veces implica sacrificios personales y de la familia”, reconoce, y agrega que también es usual renunciar al tiempo libre, y siempre priorizar las decisiones profesionales por sobre los beneficios económicos.

“Es preciso estudiar mucho, y transmitir lo aprendido y la experiencia acumulada a las generaciones venideras con mucha generosidad”, detalla.

Lifestyle al aire libre

Por su especialidad (la cirugía oncológica digestiva, que habitualmente requiere de varias horas en pabellón), Felipe practica mucho deporte. “Debo estar en buenas condiciones y mantenerme físicamente apto para el desempeño de mi especialidad. Hago ciclismo de ruta durante todo el año, paseos de largo aliento, como El Tour de la Mistada, en el año 2004, en Tahití, algo semejante al Tour de France pero en 10 días de competencia, o el paseo que hice al Desierto de Atacama con un grupo de empresarios belgas, recorriendo sitios a 4.800 metros de altura”, relata, mostrando las fotos. El apoyo de Clínica Tabancura en la Regata Vuelta al Mundo De altísima exigencia, la regata “Portimao Global Ocean Race” -que da la vuelta al mundo-, es uno de los pocos eventos deportivos verdaderamente globales.

Se recorrieron un total de 35.000 millas, en 9 meses que terminaron en junio de 2009. Y, por primera vez en la historia de Chile, participaron dos destacados deportistas, Felipe Cubillos y José Muñoz. La embarcación, llamada Desafío Cabo de Hornos, fue el primer barco chileno en una regata alrededor del mundo. Para enfrentar este desafío náutico en las mejores condiciones físicas y psíquicas, dos doctores de Clínica Tabancura, Felipe Court y Cristián Ovalle, desarrollaron un intenso trabajo multidisciplinario con los deportistas. Y, además, prepararon un completo botiquín de a bordo, para casos de emergencia: mediante teléfono satelital, se los asistía para que siguieran instrucciones y pudieran manejarse frente a determinadas situaciones, como traumatismos o infecciones.

El broche fue de oro: los veleristas nacionales lograron el segundo puesto en la clasificación general.



 
Pero, más allá del ciclismo, es un fanático de la náutica. “Desde que estudiaba Medicina tengo pasión por la navegación. Un profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad Católica, Dr. Pedro Martínez, me invitó a navegar en su velero ¡y encontré que ese deporte era la horma de mi zapato! Era lo que necesitaba: la sensación de libertad absoluta, sin ruidos más que el del viento, la capacidad de olvidarse de todo, y sólo pensar en la maravilla que es poder desplazarse impulsado por la naturaleza misma”, describe. “Lamentablemente, sólo la practico en períodos de vacaciones, pero cuando viajo por descanso, me preocupo de que exista la posibilidad de navegar a vela. Espero en mi jubilación dedicarle más tiempo”, confía.

Náutica + Medicina

-¿De qué manera crees que se integran tu profesión con tu estilo de vida?

-Es lo mismo, porque no se puede llegar a puerto si no hay un trabajo en equipo. Inclusive los navegantes solitarios han requerido una tremenda preparación previa antes de embarcarse en su aventura y dependen del apoyo constante de su grupo en tierra para lograr el éxito. En la medicina ocurre igual: el éxito de una cirugía no es sólo del cirujano que la realiza, sino que es fruto del trabajo en equipo de muchos anónimos que permitieron que eso fuera posible. Éste es el concepto que diariamente trato de poner en el pensamiento de la gente que trabaja conmigo.

-¿Piensas que hay una fuerte relación entre la navegación y el trabajo en pabellón?

-Sí, claro. Mi profesión y mis actividades son 100% complementarias. Me resultaría muy difícil mantener el entusiasmo, las ganas y la capacidad de trabajo si no tuviese una oportunidad de relajarme en un ambiente natural y de contacto con la naturaleza. Eso me entrega las energías suficientes para volver a lo mío, que es la medicina, actividad que ejerzo muy ampliamente: operando en pabellón; organizando un servicio en mi escritorio (Jefe de Pabellones); y en la Universidad, enseñando a los futuros médicos.



Dr. Felipe Court
Médico Cirujano de Clínica Tabancura.
 
 
 
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